Recomendaciones generales para mejorar la práctica de la medicina

CMIM


1. Mantener una relación respetuosa con el paciente y su familia.

  • Identificarse con el paciente y su familia.
  • Evitar malos tratos.
  • No demorar injustificadamente la atención.
  • No discriminar por ninguna razón al paciente.
  • Hablar con lenguaje entendible.
  • Ser tolerante, paciente y escuchar al enfermo y a su familia.
  • Mantener la confidencialidad.
  • Ser claro, no confundir al paciente en cuanto a su diagnóstico y pronóstico y no mentirle.

2. Informar y obtener el válido consentimiento por escrito antes de realizar procedimientos con riesgo.

  • Ofrecer información clara, completa, veraz, oportuna y calificada.
  • Permitir la segunda opinión.
  • No presionar al paciente a decidir cuando no haya una urgencia real.
  • Solicitar el válido consentimiento informado, información amplia, sin coerción ante un paciente competente y capacitado para aceptar o rehusar costo-beneficio y la utilidad diagnóstica de los estudios.

3. Elaborar un expediente clínico completo.

  • Proporcionar resumen del expediente al paciente cuando lo solicite.
  • Por ningún motivo alterar el expediente.
  • Conservarlo por un mínimo de 5 años.
  • Firmar todas las notas.

4. Actuar con bases científicas y apoyo clínico.

  • Actuar según el arte médico, los conocimientos científicos y los recursos a su alcance.
  • Evitar la medicina defensiva, ya que no es ético.
  • Evitar prácticas inspiradas en la charlatanería.
  • No simular tratamientos.
  • Evitar prescribir medicamentos de composición no conocida.
  • Evitar consultas por teléfono, radio, carta e internet.

5. Proceder sólo con facultad y conocimientos.

  • Sólo actuar cuando se tiene la capacidad reconocida para hacerlo (Título o Diploma).
  • Recurrir a otro compañero cuando el caso esté fuera de su capacidad o competencia.
  • No participar en prácticas delictivas como el aborto, eutanasia activa, falsos certificados médicos, retener pacientes por falta de pago y otras razones.
  • Disponer de libertad de prescripción.
  • No participar en prácticas con dicotomía.
  • Mantener una permanente actualización médica.

6. Garantizar seguridad en las instalaciones y equipo.

  • Conocer la capacidad instalada de la unidad de salud donde se pretende dar atención.
  • Probar el equipo que se podrá utilizar.
  • Referir a otra unidad al paciente cuando no se le garantice seguridad en las instalaciones.
  • Informar al paciente y su familia sobre la capacidad instalada de la unidad de salud.
  • Preferir, cuando sea posible, hospitales certificados.

7. Atender a todo paciente en caso de urgencia y nunca abandonarlo.

  • Atender toda urgencia calificada aunque no se demuestre derechohabiencia o se carezca de recursos económicos, no hacerlo es ilícito.
  • Asegurar que la atención del enfermo la continuará otro colega.
  • En situación de huelga, catástrofe, epidemia o grave riesgo para el médico, no abandonar a su enfermo.

Fuente: CONAMED.