Historia reciente de la medicina interna en México
 
Manuel Ramiro Hernández
Alberto Lifshitz, Bernardo Tanur
 
La historia de la medicina interna mexicana es reciente y tiene sus orígenes en el México independiente, cuando siguiendo las ideas europeas se creó el Establecimiento de Ciencias Médicas en 1833; tenía en su plan de estudios las asignaturas de Clínica Interna, primero y segundo curso, y Patología Interna, impartida también en dos cursos. La fundación de este Establecimiento ocurrió por mandato del Presidente de la Republica, el doctor don Valentín Gómez Farías, encargado del poder ejecutivo durante la ausencia del I Presidente Antonio López de Santa Anna.
 
 

Aunque el término "medicina interna" surgió en los últimos años del siglo XIX, México tuvo representantes de esa disciplina en los clínicos de la época. Se destacan por su obra escrita o por el testimonio de sus discípulos Luis María Montana (alumno de Bartolache y considerado como el iniciador de la enseñanza clínica con enfermos), Miguel Jiménez y José Terrés.

Miguel Francisco Jiménez nació en Amozoc, Puebla, en 1813. Ingreso al Estableci­miento de Ciencias Médicas un año después de que este fue creado, de donde egreso como médico en 1838. Su trascendencia se debe en buena medida a que a partir de 1858 empezó a publicar las Lecciones de Clínica. Desarrollo una habilidad particular para la auscultación, que en ese entonces tenía ciertas características de modernidad, pues Manuel Carpio había traducido, en 1823, el articulo Pectoriloquo (termino con el que también se conocía al estetoscopio) que aparece en el tomo XL del Diccionario de Cien­cias Médicas publicado por primera vez en Paris en 1819.

En 1895 JoséTerrés y Ricardo Cicero fundaron la primera Sociedad de Medicina Interna, contaba con 40 socios activos y algunos correspondientes. Esta agrupación sesionaba una vez por semana y publico la Revista médica. Periódico quincenal y el Manual de Patología Interna, en donde Térres figura como autor. Se mantuvo activa 16 años y desapareció durante la Revolución Mexicana, alrededor de marzo de 1911.

Parecida a su forma actual, la medicina interna surge en México más que como una especialidad como una disciplina a principios del siglo XX, despues de que a fines del siglo XIX se acuno el termino, durante un congreso realizado en Alemania, por el profe-sor Friedrich; probablemente con la idea de tratar de diferenciar al médicoclínico que atendía pacientes con problemas de solución no quirúrgica y que enfrentaban al enfermo de manera global. Osier, en 1887, decía:

Desearía que hubiese otro vocablo para designar al muy amplio ámbito de la prácticamédica, después de que se separa a la cirugía, a la obstetricia y a la ginecología. Aunque [la medicina interna]en si misma no es una especialidad, comprende por lo menos a media docena, y quienes la cultivan no pueden ser llamados especialistas, pero ostentan sin reproche el buen nombre de "doctor" (physician), en contraposición a médicos generales, cirujanos, obstetras y ginecólogos.

El Hospital General de México a su nacimiento se dividió en pabellones, alguno de ellos fue asignado para atender a pacientes con problemas no quirúrgicos, unos en torno de una enfermedad y otros alrededor de un órgano, aparato o sistema. A la llegada de los doctores Ignacio Chávez y Salvador Zubiran al Hospital General se revitaliza la bus-queda de la calidad a través de la academia y el concepto de "medicina interna", aunque por influencias de la época y, probablemente, por razones pragmáticas se hace en áreas dedicadas a algunas subespecialidades como la cardiología. Se marcan algunos lineamientos que pronto dan resultados, como es la fundación de la carrera de "medico de hos­pital", cuyas reglas establecen realmente un sistema competitivo escalafonario y con estímulos y reconocimientos curriculares, que de alguna manera persisten hasta la fecha.

En 1935 fue creada la Sociedad Mexicana de Medicina Interna por los doctores Chávez y Zubiran, junto con otros destacados médicos del momento como Don Teofilo Ortiz Ramírez. Esta sociedad tuvo una vida fugaz y quizá solo fue establecida para reunir a un grupo de distinguidos médicos de diversas especialidades, no se supo nada de ella sino hasta la fundación de otra agrupación de la misma especialidad. De los esfuerzos reunidos en el Hospital General de México, y por diversas razones, nacen dos nuevos hospitales que después se convertirían en Institutos, el de Cardiología y el de Enfermedades de la Nutrición, el primero desde el principio estuvo enfocado a la atención de enfermeda­des raras y a la formación de especialistas de rama y el segundo inicia con una visión mucho mas globalizadora de la clínica y la atención de los enfermos, ambos con intenciones hoy en día cristalizadas de elevar la calidad en la atención de los enfermos, formar especialistas de solida capacidad y desarrollar investigación tanto clínica como básica.

Desde su formación, en 1946, el Hospital de Enfermedades de la Nutrición atiende a los enfermos a través del servicio de medicina interna, y es seguramente el primero como tal en México. Su influencia, al cabo de los años, es notable, pues en su seno se han formado un gran número de especialistas de muy alta calidad, quienes, sin embargo, no suelen continuar como internistas ya que la mayoría de ellos realizan, además, una especialidad de rama.

Durante esa época, también se realizaron esfuerzos alrededor de la medicina interna en el Hospital Juárez y en algunos otros nosocomios del interior del país, los que se continuaron en el Hospital General.

El primer hospital que conto con un servicio de medicina interna organizado como tal, dedicado a la atención integral de los pacientes hospitalizados, fue el "20 de Noviembre" del ISSSTE. Esto sucedió en 1964, dos o tres añosdespués de su fundación. En esa época, en todos los hospitales, los enfermos eran atendidos en servicios de subespecialidades medicas; lo mismo sucedía en la consulta externa de las instituciones de salud públicas, lo que de alguna manera se reflejaba en la medicina privada.

Años después, en los dos hospitales con mayor prestigio y número de camas del Instituto Mexicano del Seguro del Social (IMSS), el sistema de seguridad social más grande de México, se instalaron servicios de medicina interna, y como se mencionó antes ya en ese momento el Instituto de Enfermedades de la Nutrición funcionaba alrededor de la medicina interna. Al final de los años sesenta y durante los setenta, sucedió un crecimiento notable en las instalaciones hospitalarias de la seguridad social mexicana.